Estudio COSO Sobre Nuevos Fraudes: lo
que Significan para los Contadores Públicos

Por:: Mark S. Beasley, Joseph V. Carcello y Dana R. Hermanson, Colaboradores de la Publicación Journal of Accountancy .

El Comité Organizador de Organizaciones de la Comisión Treadway (COSO) acaba de publicar un estudio de seguimiento a su importante reporte de 1987, Reportes de Estados Financieros Fraudulentos 1987-1997, Un análisis de Compañías Públicas Norteamericanas que examina los casos de fraudes financieros que la SEC (Comisión de Valores y Cambios) ha determinado contra compañías públicas norteamericanas. Aquí, los autores del estudio comparten algunos hallazgos clave y añaden sus recomendaciones.

COSO comisionó este estudio como ayuda en sus esfuerzos para combatir el fraude en los estados financieros y hallar las respuestas a estas preguntas: ¿quién está cometiendo el fraude? ¿cuál es su naturaleza?. El estudio examinó casos de alegados reportes financieros por entidades registradas ante la SEC que reportaron en los Boletines de Cumplimiento Obligatorio sobre Contabilidad y Auditoría ante la SEC en el periodo de 11 años de 1987-1997.

El estudio identificó aproximadamente un total de 300 fraudes y cubrió en forma específica 200 compañías seleccionadas al azar, que estaban involucradas en fraudes con los estados financieros. El estudio determina características administrativas clave de la compañía que podrían ayudar a los auditores a identificar las señales de advertencia

¿Quién está Cometiendo Fraude?

Las compañías que estaban cometiendo fraudes en los estados financieros eran relativamente pequeñas. La compañía típica tenía menos de US$100 millones en activos totales durante el año anterior al fraude. La mayor parte de las compañías -de hecho el 78%- no aparecían listadas en las Bolsas de Valores de Nueva York o la Americana. Y como podía esperarse, algunas compañías que cometían fraudes estaban sufriendo pérdidas netas o apenas cubrían sus gastos en los periodos anteriores al fraude. La utilidad neta promedio fue sólo de US$175,000 en el año anterior al fraude -las presiones financieras pueden haber proporcionado incentivos para las actividades fraudulentas de algunas compañías-.

Los ejecutivos principales estaban frecuentemente involucrados. En el 72% de los casos los Reportes de cumplimiento de auditoría mencionaban al Director General; en 43% señalaban al Director de Finanzas.

En cuanto a los comités de auditoría, -la mayor parte se reunía una vez al año- y 25% de las compañías no tenían ninguna clase de comités de auditoría. De las compañías que los tenían, más de la mitad (65%) de los miembros del comité de auditoría no aparecían como certificados en contabilidad o contar con experiencia actual o anterior de trabajo en posiciones clave de contabilidad o de finanzas. Los consejos de directores en las compañías con los alegados reportes fraudulentos estaban formados generalmente por gente interna y por directores "grises" (gente externa con lazos especiales con la compañía o la administración) que tenía propiedad significativa en acciones y aparentemente poca experiencia en servir como directores. Colectivamente, los directores y funcionarios poseían cerca del 33% de las acciones de la compañía, siendo el Director General. Presidente el dueño de cerca del 17% en forma personal.

En casi 40% de los consejos, ningún director había servido como director externo o gris en el consejo de otra compañía. En aproximadamente 40% de las compañías, los poderes legales proporcionaban evidencia de relaciones familiares entre los directores o funcionarios.

El fundador y actual Director General era la misma persona o el Director General original ocupaba todavía esa posición en casi la mitad de las compañías. En más del 20% de las empresas, había evidencia de que los funcionarios ocupaban funciones incompatibles de trabajo, por ejemplo, actuaban a la vez como Director General y como Director de Finanzas.

 

Los auditores externos estaban también involucrados. En los 195 casos de fraudes, donde las empresas que reportaban al SEC eran individuos nombrados explícitamente, los auditores fueron designados en 56 casos (29%) -bien por involucramiento alegado en el fraude (30 casos) o por auditorías negligentes (26 casos)-. Y las compañías problemáticas eran muy inquie-tas: más del 25% de las compañías cambiaron de auditores desde el último periodo de estados financieros limpios al último periodo de estados financieros fraudulentos.

¿Qué Clase de Fraudes?

En conjunto, los fraudes eran relativamente grandes en cantidad cuando se comparaban con el pequeño tamaño de las compañías involucradas:

El importe promedio de las aserciones erróneas o apropiación indebida de activos fue de US$1.4 millones aunque el importe promedio de los activos totales de la compañía era sólo de US$16 millones. Los fraudes no fueron tampoco cosa de una sola vez: la mayor parte de los fraudes se traslaparon durante por lo menos dos periodos fiscales, involucrando con frecuencia a la vez a los estados financieros trimestrales y anuales. El periodo típico de un fraude se extendía durante 23.7 meses.

Las técnicas típicas de fraude en los estados financieros involucraron a la sobre-expresión de ingresos y activos (Ver anexo 1). Más de la mitad de los fraudes involucraron la sobre-expresión de ingresos al registrar los referidos ingresos en forma prematura o ficticia. Muchos de los fraudes en los ingresos afectaron sólo transacciones registradas justo al final de un periodo (ver anexo 2). Aproximadamente la mitad de los fraudes involucraron también la sobre-expresión de activos mediante la sub- estimación de descuentos en cuentas por cobrar, sobre-expre-sión del valor de los inventarios, propiedades, planta y equipo y en otros activos tangibles, y registrando activos que no existían (ver anexo 3).

Implicaciones para los Contadores Públicos:

El reporte proporciona algunos consejos concretos sobre lo que pueden hacer los auditores para combatir el fraude.

* El tamaño relativamente pequeño de las compañías que cometen fraudes, sugiere que las mismas pueden ser incapaces o aún no desear la implantación de controles internos efectivos en costos. Los auditores necesitan enfrentarse a la administración para garantizar que se encuentre presente un nivel de línea básica de control interno.

* Considerando que algunas compañías experimentaron dificultades financieras en periodos precedentes al fraude, los auditores necesitan vigilar la situación del negocio en marcha de una organización, especialmente con los clientes nuevos. (De hecho, la consideración del negocio en marcha se requiere ahora en todas las auditorías).

* Los auditores deberán estar conscientes de las posibles complicaciones que surjan de las relaciones de familia y de los individuos que tengan funciones incompatibles de poder o de trabajo.

* Debido a que a menudo los fraudes pueden considerar como necesarias revisiones provisionales de los estados financieros trimestrales, así como también los posibles beneficios de estrategias continuas de auditoría.

* Los auditores pueden considerar la necesidad de probar los controles internos relacionados con las fechas de corte de las transacciones y la valuación de los activos. Ellos deberán diseñar procedimientos de prueba para reducir el riesgo de auditoría a un nivel aceptable. Los procedimientos que afecten a las fechas de corte de las transacciones, los términos y condiciones de las mismas, y la valuación de las cuentas para las transacciones de fin de periodo, pueden resultar particularmente pertinentes.

* Los auditores necesitan comprender los riesgos exclusivos a la industria del cliente y la motivación de la administración en cuanto a los reportes agresivos -particularmente el tono en los niveles superiores y el control interno del cliente. Un nivel apropiado de escepticismo profesional es un requerimiento para cada trabajo de auditoría.

* Las compañías conjuntas de consejo y comités de auditoría débiles presentan un reto de auditoría. Los auditores evaluarán la sustancia y calidad de los consejos que operan en el cliente y estarán alertas ante los consejos dominados por personal interno y por otras personas con fuertes lazos con la administración o la compañía. Los auditores también deberán estar atentos con los comités de auditoría que se reunan raramente o que estén integrados principalmente por expertos no financieros.

 

Asuntos para Consideración Adicional

El fraude no es tópico para un sólo artículo, pero es un problema constante. Aquéllos que deseen detalles adicionales deberán consultar el índice del Journal of Accountancy para leer más artículos sobre los fraudes.

El sitio Web del Instituto (www.aicpa.org) tiene un resumen ejecutivo del estudio, que está disponible en su totalidad del AICPA producto- número 990036JA- y cuesta US$20 a los miembros y US$25 a los no miembros.

Fuente: Artículo tomado de la revista Journal Of Accountancy del mes de Mayo de 1999.

Mark S. Beasley, CPA, PhD, profesor auxiliar del departamento de contabilidad, North Carolina State University; Joseph V. Carcello, CPA, CIA.CMA, PhD, profesor auxiliar, departamento de leyes sobre contabilidad y negocios, Universidad de Tennessee; y Dana R. Hermanson, CPA, PhD, director de investigación del Corporate Governance Center, profesor asociado de contabilidad, Kennesaw State University, Georgia.

Traducción: C.P. A. Berges